Act of Repudiation
Recent Comments
    Archives

    No están agotadas las Damas de Blanco

    No están agotadas las Damas de Blanco
    Unas líneas para responder al columnista Alejandro Armengol, quien
    asegura que a la organización de mujeres le ha llegado el campanazo final.
    Jorge Ignacio Pérez
    febrero 20, 2015

    Sin terminar la lectura del artículo de Alejandro Armengol sobre las
    Damas de Blanco, aparecido este jueves 19 en su blog, encuentro un punto
    de vista que creo necesario rebatir. El autor dice –con sus palabras–
    que esta importante organización de mujeres cubanas ya tuvo su cuarto de
    hora; o sea, que cumplió su objetivo y no le queda nada por hacer.

    Entonces, deslizamos la ruedecilla del mouse para comprobar que el
    artículo es extenso y pensamos que tal vez, más adelante, salvará el
    trazado con otros argumentos. Pero no, se centra en la figura de Berta
    Soler, con calificativos tan duros como estos:

    “…Enfatizar las palabras de Soler –alguien, por otra parte, de
    condicionado razonamiento, poca cultura y pobre capacidad de expresión–
    encierra el peligro de no escapar de las ideas y conceptos que se
    pretenden criticar”.

    Muy duro, pero vamos al tema principal, que Armengol esquiva por alguna
    razón.

    En primer lugar, el descrédito público a una persona, sea quien sea, que
    ha tenido el valor de enfrentarse directamente a la dictadura es materia
    para los bajos fondos, no para la causa principal de los cubanos tan
    urgidos de un cambio pronto y verdadero. Si bien considero que, con una
    disculpa abierta, Soler resolvería el problema creado con las Damas de
    Blanco (en ningún caso es justificado un acto de repudio como los de
    Castro), el momento no es propicio para dar más vuelo al triste video
    que seguramente el régimen mismo subió a internet.

    Se aproxima la Cumbre de la Américas en Panamá (se celebrará en abril) y
    podría ocurrir un hecho inédito. Sería la primera vez que la dictadura
    de la isla comparta un evento de tal magnitud con la disidencia interna,
    y las Damas de Blanco, mujeres al fin y al cabo, importante “detalle”,
    estarían allí para denunciar persecuciones, acoso, cárcel, violencia de
    género; no solo sufridos por ellas, sino también por sus maridos, que
    pagaron bien caro levantar la voz por escrito y por la radio extranjera
    alguna vez.

    En el largo texto de Armengol no vemos una referencia a Laura Pollán,
    líder original del movimiento de mujeres. Algunos lo dan como un caso
    cerrado, pero todavía está por investigar qué pasó con su extraña y
    repentina muerte.

    Para decir que este grupo está liquidado y que es apenas conocido dentro
    de la isla –cosa que no es cierta–, hay que necesariamente hacer un poco
    de historia. Después de la historia –no hacen falta demasiados
    párrafos–, poner a las Damas de Blanco en el contexto actual de las
    nuevas relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba.

    Las Damas de Blanco es un movimiento cívico que trasciende su punto de
    origen. Es un proyecto que representa a la población en general desde la
    no violencia. Ellas son la versión cubana de la portuguesa revolución de
    los claveles, donde no hubo tiros. Son la contrapartida criolla de las
    Madres de la Plaza de Mayo, comunistas aliadas de los Castro.

    Conceptualmente, representan el proyecto que más empuje pudiera tener a
    nivel internacional, en medio de una oposición cada vez más abierta y
    mayoritaria y, ciertamente, dispersa. Pero una oposición en vías de
    organizarse debidamente para tomar parte de las negociaciones en la
    arena internacional.

    El título del artículo, “El fin de las Damas de Blanco”, es, más que
    tremendista, aniquilador. Es un martillazo al centro de la oposición
    pacífica cubana que busca vías para el cambio, con el fatalismo
    geográfico a cuestas. Y con tan mala suerte de estar rodeado de una
    cultura pícara y hedonista como es la cubana.

    Pero todo se andará.

    Creo que no es útil el desaliento, sino se trata de sumar voluntades.

    “Las Damas de Blanco cumplieron su objetivo. Si deciden permanecer o no
    es una decisión de sus miembros, pero el otorgarle representación en una
    discusión nacional va más allá de sus derechos fundacionales –ya
    agotados–, y es un asunto abierto a la discusión y el análisis”, escribe
    Alejandro Armengol, no sin dejar de mencionar, ¡otra vez!, el tema de
    los patrocinadores.

    Eso cansa. La oposición interna necesita apoyo económico para hacer su
    trabajo. ¿Si no lo tienen ellos quién lo va a tener? ¿Los que estamos fuera?

    Desde esta columna damos un voto de confianza a las Damas de Blanco en
    medio de la campaña de descrédito que “alguien” se empeñó en promover.

    Repetimos: Todo se andará. El punto focal no es Berta Soler. Es el
    concepto de caminar las calles con flores en las manos y llevar la voz a
    todas las tribunas posibles.

    Source: No están agotadas las Damas de Blanco –
    http://www.martinoticias.com/content/no-estan-agotadas-las-damas-de-blanco/87111.html

    Tags: , , , , , , ,

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *