Act of Repudiation
Recent Comments
    Archives

    Los rasgos fascistas de Fidel Castro

    Los rasgos fascistas de Fidel Castro
    8 noviembre, 2016 9:23 pm por Roberto Álvarez Quiñones

    California, USA, Roberto Álvarez Quiñones, (PD) Embriagado como el
    Quijote con sus apasionadas lecturas, en este caso de artículos,
    discursos y ensayos de Adolfo Hitler (incluyendo “Mein Kampf”, “Mi
    lucha”), Benito Mussolini, y José Antonio Primo de Rivera mientras
    estudiaba bachillerato en el Colegio de Belén, Fidel Castro en su
    alegato de defensa en el juicio por el asalto al cuartel Moncada exclamó
    dramáticamente: “¡Condenadme, no importa, la historia me absolverá!”.

    Aquel joven abogado, nacido en 1926, estaba convencido de que muy pocos,
    o tal vez nadie en Cuba, reconocería su plagio disfrazado y, por tanto,
    resumió una frase pronunciada por Hitler 30 años antes.

    Siendo el líder del Partido Nacional Socialista Obrero Alemán, Hitler
    con grupos paramilitares nazis atacó el Ministerio de Defensa, en
    Múnich, en noviembre de 1923. Subyugado por la Marcha sobre Roma de
    Mussolini (que lo llevó al poder en 1922), el plan de Hitler era iniciar
    en Baviera una rebelión nacional y marchar sobre Berlín para tomar el
    poder. El ataque fracasó, Hitler fue herido pero escapó y se escondió en
    el ático de la casa de su amigo Ernst “Putzi” Hanfstaengl, donde dos
    días después fue sorprendido y arrestado. En el juicio, el Führer, como
    ya le llamaban, declaró: “Aun cuando los jueces de este Estado puedan
    condenar nuestra acción, la historia, diosa de la verdad y de la ley,
    habrá de sonreír cuando anule el veredicto de este juicio y me declare
    libre de culpas”.

    Hitler recibió una condena de 5 años. Cumplió menos de un año y en su
    celda escribió “Mein Kampf”, la plataforma programática del nazismo.

    Cualquier parecido con los planes del asalto al cuartel Moncada para
    iniciar la guerra en Oriente, avanzar hasta La Habana y tomar el poder;
    la huida del jefe del asalto y su captura después mientras estaba
    escondido, y su prisión, en la que escribió el programa político de “su”
    revolución, no parecen ser pura coincidencia. Basta hurgar en los
    orígenes políticos de Fidel Castro.

    El sacerdote jesuita Armando Llorente, profesor, mentor y amigo de Fidel
    Castro en el Colegio de Belén, quien con 94 años fue entrevistado en
    Miami hace algunos años –entrevista reproducida por el semanario
    Elveraz.com–, cuenta que Castro pidió en la biblioteca del colegio el
    libro de Hitler, el que impresionó mucho al joven.

    ”Estudiaba y leía mucho, con especial predilección libros sobre los
    conquistadores españoles y escritos de los líderes del nazismo y del
    fascismo, como Hitler, Mussolini y José Antonio Primo de Rivera”,
    explicó el prelado español al periodista.

    El religioso agregó: “(Fidel) cantó conmigo el “Cara al sol” veinte mil
    veces y con el brazo en alto”. “Cara al sol” era el himno de la Falange
    Española, el partido fascista.

    Y según José Ignacio Rasco, amigo y colega de estudios de Fidel en el
    Colegio de Belén y en la Universidad de La Habana, Castro al llegar a la
    Escuela de Derecho se sabía Mein Kampf casi de memoria y recitaba
    fragmentos de discursos de Mussolini y de Primo de Rivera, el líder
    falangista. De este último Fidel tenía ensayos y artículos en la
    Comandancia de la Sierra Maestra, según contó José Pardo Llada. Por
    cierto, el padre de Fidel, Angel Castro, era un falangista convencido.

    El parecido Hitler-Mussolini-Castro

    Pero lo importante aquí no son las simpatías de Castro por el fascismo,
    como las tuvieron Juan Domingo Perón, Getulio Vargas y otros populistas
    latinoamericanos, sino su parecido con Hitler y Mussolini a la hora de
    gobernar, y los rasgos fascistas que le imprimió a la revolución “tan
    verde como las palmas”.

    De palabra fácil, con el mismo afán narcisista de escucharse a sí
    mismos, los tres dictadores convencían a las “masas” de que lo blanco
    era negro. En los discursos de Hitler muchas mujeres se desmayaban de la
    emoción. Documentales de la época muestran cómo Hitler, Mussolini y
    Castro al hablar en actos públicos adoptan las mismas poses histriónicas.

    Mussolini creó las Camisas Negras, bandas paramilitares con las que
    entró en Roma, y Hitler las Camisas Pardas, milicias nazis. Castro
    organizó las Brigadas de Respuesta Rápida (BRR), fascistas de pies a cabeza.

    Las BRR, sin camisas pardas o negras para que parezcan “pueblo”,
    hostigan y dan palizas a los disidentes y defensores de los derechos
    humanos. La más hitleriana de ellas, el Contingente Blas Roca, golpeó
    con hierros y bates de béisbol a los manifestantes del llamado
    “Maleconazo”, en agosto de 1994.

    Salvo los guardias rojos netamente fascistas de Mao Tse Tung, que en
    China sembraron el terror y asesinaron a miles de personas durante la
    “revolución cultural”, en ningún otro país comunista hubo este tipo de
    milicias represivas de civiles fanáticos manipulados por el dictador.
    Durante el terror estalinista en la Unión Soviética y otros países
    comunistas era la policía gubernamental la que se encargaba de reprimir.

    Prácticas medievales

    Hay testigos de cómo en un policlínico de El Vedado, cerca de la Unión
    Nacional de Escritores y Artistas (UNEAC), una turba convocada por el
    Partido Comunista sacó a una empleada que deseaba emigrar, y agarrada
    por dos hombres fue conducida por un tramo de la calle 17. Le pusieron
    en la cabeza un capirote medieval (gorro en forma de cucurucho) como los
    que en la Edad Media se les colocaba a los acusados de herejes durante
    la Santa Inquisición para que la población los insultara.

    Los actos fascistas de repudio, que incluyeron tirar huevos, pintura,
    piedras, y romper puertas y ventanas de las viviendas de los aspirantes
    a emigrantes, han continuado hasta el día de hoy en medio del “deshielo”
    con EE.UU., ahora contra las Damas de Blanco y opositores políticos.

    Hitler llamaba “gusanos” a los judíos, y Fidel así llamó a los que no
    estaban de acuerdo con él. Mussolini resumía al fascismo con una frase:
    “Todo en el Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado”.
    Castro dijo lo mismo en 1961: “Dentro de la Revolución, todo; contra la
    Revolución, nada”.

    La consigna de “Comandante en Jefe, ordene” más fascista no podía ser,
    al igual que la frase “Pa’ lo que sea, Fidel, pa’ lo que sea”. Como en
    Alemania e Italia, el régimen castrista ha sido estrictamente militar.
    Desde 1959 las posiciones cumbres han sido ocupadas por comandantes
    “históricos”. La agricultura y la construcción se dirigían desde
    “Puestos de Mando”. Cinco de los siete vicepresidentes del Consejo de
    Ministros son militares. A Fidel, que nunca se quitó su uniforme, le
    encanta que le llamen “Jefe”, palabra que en alemán se dice Fuhrer.

    Discípulo de Goebbels

    Castro es el dirigente latinoamericano que más se ha ajustado a la
    lógica fascista de Joseph Goebbles de que una mentira repetida muchas
    veces se convierte en verdad. Nadie nunca mintió tanto por tanto tiempo.

    Aferrarse a ideas fijas desconectadas de la realidad y dar órdenes
    disparatadas es otro rasgo común Hitler-Mussolini-Castro, así como el
    poder omnímodo como tirano. El Fuhrer, el Duce, y el Jefe cubano
    gobernaron a capricho, como emperadores romanos, por encima del bien y
    del mal.

    El psicópata nazi devino el tirano más letal en la historia europea
    moderna, y el también psicópata Fidel Castro el peor dictador habido
    nunca en las Américas.

    Habría que agregarle un décimo círculo al infierno de Dante para que
    ambos cumplan la condena dictada por la “diosa de la verdad y de la ley”.
    primaveradigital2011@gmail.com; Roberto Álvarez Quiñones

    Source: Los rasgos fascistas de Fidel Castro | Primavera Digital –
    primaveradigital.org/cubaprimaveradigital/los-rasgos-fascistas-de-fidel-castro/

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *